“Hay historias que comienzan mucho antes de que dos personas se encuentren”.
Precisamente, esta historia había comenzado antes de lo que ambos imaginaban: Carlos ya la había visto una vez.
Meses antes de conocerse, Ivetty oraba por su futuro esposo. Le pidió a Dios un hombre de propósito y lo pidió con detalles. Entre sus peticiones estaban unos ojos verdes o azules; Carlos llegó con ojos verdes. Y mientras él llegaba a su vida, ella trabajaba profundamente en sí misma para convertirse también en una mujer de propósito para él.
Un día Carlos vio a Ivetty en una tienda por departamentos (Almacenes Unidos), mientras ella hacía algunas compras para el hogar. Carlos no se acercó, pero desde entonces no pudo sacarla de su cabeza. Poco tiempo después, entre miles de perfiles en Bumble —sí, una aplicación de citas— volvió a encontrarla y no podía creerlo.
Hicieron match, y todo comenzó con un simple mensaje sobre los ojos de Carlos. Más adelante, cuando Ivetty desapareció de la aplicación, él se propuso encontrarla en Instagram. Lo logró y le escribió precisamente el día de su cumpleaños, el 2 de marzo de 2023. Desde entonces, Carlos asegura que Ivetty fue su mejor regalo de cumpleaños.
Todo fluyó con naturalidad: rápido, pero nunca apresurado. En abril de ese mismo año, durante un viaje a Bahía de las Águilas, comenzaron oficialmente su historia como novios. Un año después, en esa misma playa y sin que Ivetty lo sospechara, llegó la propuesta de matrimonio.
Hoy, su relación se define por algo muy simple: son un equipo. Comparten cada alegría, enfrentan juntos los desafíos y han elegido construir antes que rendirse. Han aprendido que el amor no consiste únicamente en encontrarse, sino también en elegirse cada día.
Y aunque su historia comenzó en una aplicación de citas, ambos saben que fue Dios quien hizo match primero.